Lagun Aro GBC se jugará gran parte de su futuro en las próximas dos semanas. Los guipuzcoanos se enfrentan a Meridiano Alicante y Xacobeo Blu:sense, sus dos grandes rivales para salvar la categoría.
Tal y como dijimos tras el partido del pasado domingo en el Bizkaia Arena, las sensaciones que nos transmite el equipo son muy preocupantes. Tras dos semanas de preparación de uno de los duelos más importantes de la temporada, por la situación clasificatoria de ambos, ver cómo el equipo salía vapuleado de Bilbao nos volvió a dejar numerosos interrogantes y el miedo metido en el cuerpo.
La victoria ante el Murcia no fue sino un espejismo. El equipo murciano tiene pie y medio en la LEB y pese a los refuerzos que ha incorporado, su juego no ha mejorado y siguen metidos en un pozo del que - a falta de once partidos - les va a ser casi imposible salir. La sensación de superioridad de ese partido dejó a los aficionados del GBC la impresión de que el equipo había superado el bache y que iba a tener dos semanas para seguir trabajando en la linea a seguir.
Sin embargo, el domingo ocurrió todo lo contrario. El equipo volvió a ser el de las siete jornadas anteriores, el de las siete derrotas consecutivas. Las dos semanas no habían servido para mucho, o por lo menos no para reconducir la dirección del equipo. Resultado: paliza y vuelta a la sensación de angustia.
Nadie pensaba que a estas alturas, visto el comienzo de la liga, Lagun Aro GBC fuera a pasar apuros. Los de Laso fueron un equipo imprevisible, que ganó siete partidos antes de terminar la primera vuelta y que estuvo a un paso de clasificarse para la copa. Pero lo imprevisible, si no se sigue modificando, se vuelve previsible, y los equipos ACB ya saben a estas alturas cuáles son las carencias de este equipo y lo aprovechan a la perfección. Así han llegado las derrotas, sobre todo, por lagunas defensivas que nos han lastrado en algún cuarto, para terminar perdiendo el partido.
Seguimos esperando el ansiado paso adelante en defensa de un equipo que nunca se ha caracterizado por defender bien. Tiene ratos buenos, inspirados, que luego provocan acciones magníficas en ataque, pero no logra mantener esa intensidad defensiva durante los cuarenta minutos, lo que en esta liga es fundamental para ganar partido.
Además, en ataque, últimamente el juego colectivo ha desaparecido para dar paso a acciones individuales, que muchas veces no llevan a ninguna parte. Además, tenemos un problema en el exterior. Los dos escoltas del GBC están muy por debajo de sus porcentajes en tiros de tres, Ignerski siempre ha sido un jugador de rachas, y Panko no puede estar tirando siempre desde fuera. Para eso se ha traido a Lorbek, que tuvo un debut muy discreto, pero que seguro se irá entonando. En defensa, el esloveno, nos dejó un par de buenas acciones, que esperemos siga ejecutando.
Y si miramos al juego interior, y a los últimos partidos, quitando Murcia claro está, vemos que no conseguimos cerrar del todo bien el rebote defensivo. El equipo tiene problemas para cerrar el rebote. Los pivots rivales ganan la partida a los nuestros, que se pegan incansablemente en la zona, pero últimamente sin éxito. Los 18 rebotes ofensivos concedidos en el último partido por los 5 capturados hablan por sí solos, pero si nos fijamos en las estadísticas anteriores los números no son muy diferentes. Y si a todo eso le unimos las pérdidas de balón, el caos se apodera de unos jugadores que salen del partido a la mínima adversidad.
Es, por tanto, momento de recuperarlos. Ahora más que nunca, porque el futuro ACB de Lagun Aro GBC pasa, en gran parte, por ganar los dos próximos partidos. Es la hora de la verdad y hay que demostrar que este equipo merece seguir en la máxima categoría. Primero, Meridiano Alicante visitará Donostia Arena 2016 este domingo. Los alicantinos llevan las mismas victorias que los donostiarras, pero con la salvedad de que no han ganado ningún partido fuera del centro de tecnificación de Alicante. Ganarle supondría, además de distanciarle en una victoria, obligar a ganar un partido más del que el GBC gane para poder adelantarle en la clasifiación.
Después, la siguiente semana, los de Laso visitarán Galicia. Xacobeo va de mal en peor. Ha tenido problemas deportivos, a los que ahora parece que también se unen los institucionales. El equipo gallego está tocado y ocupa puesto de descenso con una victoria menos que los donostiarras. Sería el momento de darle la puntilla para respirar un poco más.
Las cuentas son bastante claras: si Lagun Aro GBC gana los dos partidos tendrá mucho camino recorrido, además de recuperar sensaciones positivas. Si gana uno de los dos tocará sufrir, pero si no gana ninguno el equipo se verá abocado a pedir un milagro. El público está con el equipo, ahora le toca a él devolverle el apoyo que los aficionados le dan en este tramo tan decisivo de la temporada.
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