La Real vence en Alicante en un discreto partido en el que marcaron Abreu y Agirretxe. Los donostiarras continúan a ocho puntos del ascenso y seis partidos por jugar.
Ya lo decía Julio Iglesias: “la vida sigue igual”. Una canción muy acorde con lo ocurrido hoy en el Rico Pérez de Alicante. De nuevo una Real que aburre, que le cuesta hacer ocasiones, con una plantilla corta y que está abonada al sufrimiento hasta el final. Un partido resumido en una frase que ni mucho menos es desconocida para los aficionados de la Real Sociedad.
Menos mal que la Real ha ganado, además de por seguir intentando obrar el milagro por las ocho hora de ómnibus que les esperaban a la vuelta. Imagínense lo que puede ser eso si sales a jugar ante un rival al que deberías vencer con claridad y sales vencido o con un resultado adverso cuanto menos. Abreu se mostraba perplejo por tener que viajar en ómnibus. Es lo que hay, que diría un amigo mío. Por si no se había enterado la Real no pasa por su mejor momento económico, por lo que toca apretarse el cinturón y mirar los precios para viajar. De todas formas, no parece que el viaje haya mermado su juego porque ha vuelto a marcar, esta vez para dar chispa aun partido que estaba siendo muy aburrido.
La baja de Mikel Aranburu ha hecho a Juanma Lillo rectificar en su esquema. El tolosarra ha vuelto a los cuatro defensas, pero se sigue resistiendo a jugar con dos delanteros natos. Así, la Real ha formado con Bravo bajo palos, Castillo, Mikel González, Ansotegi y Carlos Martinez en defensa; Markel y Rivas como pivotes; línea de tres por delante con Moha y Marcos abiertos en banda y Xabi Prieto de enganche, y arriba Sebastián Abreu.
Aburrida primera parte
Una vez más Abreu ha sido una isla durante toda la primera parte, que dicho sea de paso, ha sido lo más aburrido de toda la temporada. La Real no ha pisado el área hasta mediado el minuto 17 y el primer disparo ha llegado minutos más tarde. Daba la impresión que ninguno de los dos se jugara nada, ya que apenas ha habido ocasiones de gol.
La Real quería tener el balón, pero una vez más no lograba conducirlo hacia Abreu. El Alicante esperaba a los txuri urdin en su campo para intentar sorprender a la contra, cosa que ha estado cerca de lograr en al menos dos ocasiones. Sólo un disparo en un rechace de Ansotegi cerca del descanso ha puesto en apuros al Alicante, que apenas ha visto inquietada su portería durante los primeros 45 minutos.
Efectividad, de nuevo
Las escasas ocasiones de gol creadas por la Real en la primera parte dejaban entrever que de llegar un gol lo haría en alguna jugada aislada, en la que ese bendito aliado de la Real esta temporada llamado efectividad apareciera para rescatar a un equipo que saca gran rentabilidad a los escasos goles que mete.
Así ha sucedido. El juego de la Real ha mejorado algo en la reanudación y nada más comenzar Marcos ha estado a punto de adelantar a los txuri udin tras aprovechar un buen pase de Castillo. Sin embargo, ha habido que esperar hasta el minuto 10 de la segunda parte para ver el primer gol del partido. Moha ha sacado un buen centro que Abreu no ha desaprovechado para batir de disparo cruzado a Piña.
El Alicante no se ha resignado tras el gol de Abreu y ha buscado con más corazón que cabeza el empate. Peragón lo ha tenido en sus botas, pero Claudio Bravo ha solventado el mano a mano de manera magistral. De hecho, el guardameta chileno de la Real ha sido clave para evitar el empate.
Con el Alicante volcado en busca del gol, el partido se ha abierto. La Real ha buscado combinar con velocidad, pero de nuevo sin mucha suerte. Las jugadas con mayor peligro han llegado a balón parado. Una falta lanzada por Gerardo y un remate de cabeza a la salida de un corner han estado a punto de poner la sentencia en el marcador.
Los minutos transcurrían con el partido roto. El Alicante necesitaba los tres puntos para no verse con pie y medio en segunda división b, y lo seguía intentando. La Real, con el marcador de cara buscaba finiquitar el encuentro, cosa que logró a falta de nueve minutos por mediación de Agirretxe, que había ingresado en el terreno de juego cinco minutos antes. Una buena jugada colectiva iniciada desde la defensa terminó en un centro al área. La defensa del Alicante falló y allí estaba el delantero txuri urdin para de cabeza batir a Piña y sentenciar de manera definitiva el partido.
Misma distancia, una jornada menos
El veterano jugador del Alicante Azkoitia ha acortado distancias a falta de dos minutos, pero la Real ha terminado por llevarse los tres puntos. De esta manera, la Real se ha subido al ómnibus para emprender la vuelta sabiendo que la distancia con respecto al descenso sigue igual, ya que todos los de arriba han ganado, pero que queda una jornada menos.
Hay un refrán que dice que la procesión no acaba hasta que no pasa el boñiguero. Sin embargo, viendo el tipo de juego que está desplegando el equipo y sumándolo a que el resto de los rivales en la lucha por el ascenso apenas fallan, la cosa sigue estando igual de complicada. Una nueva agonía para la historia de la Real que indica que, efectivamente, todo sigue igual.
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